martes, diciembre 14

Asumo!

Tengo unas patas “flacas” y fofas en contextura y en acción.
Tengo unos pies largos y flacos, como Mamá.
Tengo una pancita que ya asumí que no se ira.
Tengo los dientes propensos al igual que los ojos. Y unos labios a los que le gusta hacerse capricho.
Afuera, tengo algunas marcas que no quieren terminar de cicatrizar y adentro, muchas otras que no sanaran jamás.
Tengo la piel tan transparente como otros el alma.
Tengo mil palabras revoloteando todo el tiempo que ni siquiera son mías.
Tengo alrededor de 17. 885 cigarrillos en mis pulmones y ni hablemos del dinero gastado en ellos.
Tengo un mate que me asegura que podemos ver todo lo que queramos.
Tengo muchos genes que no quiero tener.
Tres regalos de la vida y la frutilla del postre.
Un hombre que dice ser mi padre, otro que lo fue y otros que los imagine.
Tengo una inteligencia que no dice nada y un alma que escupe todo.
Tengo una creencia aunque asegure que ya no, y es que sigo creyendo en el amor.
Tengo un espejo y un reflejo.
Tengo un te espero y mil vacíos.
Tengo pocos recuerdos y muchos pelos.
Una duda que se instaló.
Tengo mas debilidades de las que puedo manejar y una tristeza que no me va a abandonar.
Tengo colores, luz y oscuridad.
Tengo una pasión que a veces me gustaría perder como apuesta de algún juego al pasar.
Tengo tanta necesidad.
Alguna que otra bronca y muchas ganas de pegar y después amar.
El deseo de morir ahogada por causa de un abrazo y muchas risas sobre mi.
Tengo un placer especial por la comida y no tanto por el sexo.
Tengo algunos lunares pequeños y una marca de nacimiento.
Tengo algunas personas que me alegran los días y me hacen brillar.
Una mariposa, una estrella y un collar.
Muchos dolores y un solo orgasmo en total.
Mas errores que aciertos, pero eso ya se vera.
Demasiado desierto por no saber y demasiado de cierto en realidad.
Tengo un amiga trastornada, pero una amiga que no cambio por nada al final.
Tengo las mismas ganas que miedos.
Muchas expectativas que me dejan en offside y que no puedo transformar.
Unos discos, unos libros, y algunas cosas que contar.
Pero por sobre todo tengo ganas... ganas de SER y no de parecer.

domingo, septiembre 12

Aliviando...

Creo que hay días en los que deprimirse es la mejor opción. Siempre el estado de uno mismo es una elección. Me refiero a que hay días en los que parece resultar necesario hundirse hasta lo mas hondo, andar en la oscuridad, bien abajo, cabizbajo, con los ojos a punto de estallar y sin querer ver ya nada mas. Que esta bien despertarse sin querer hacerlo, entonces uno pasa el día como si seguiría dormido, pero esta despierto, entonces se vuelve una escalofriante pesadilla.
Y uno hace intentos en vano por sentirse un poco mejor, intenta encontrar la calma en cantidades enormes de chocolate, se prende un cigarrillo tras otro, buscando alguna respuesta en cada bocanada de humo... Y todo esto se hace acurrucado entre las sabanas, porque es el único lugar que nos brinda un poco de seguridad. Y cuando la calle esta en tinieblas, como para no incomodarnos, salimos en busca de mas chocolates y cigarros, porque sabemos que nos espera toda la noche, y ella sí que es aterradoramente asfixiante, y hay que esperarla con coraje pero preparados.
Volvemos casi corriendo a nuestra deprimente intimidad, no vaya a ser cosa, que alguna mirada nos termine de robar la dignidad.
Entonces, miramos el teléfono deseando que alguien haya supuesto esta situación o que simplemente nos haya pensado y haya actuado consecuentemente, pero NO, nunca sucede, porque funciona lamentablemente así.
Y como las ganas de todo se tomaron el día, los pensamientos mas absurdos llenan el tiempo, el maldito tiempo. Y ahí es cuando nos aflojamos aún mas y ya irrevocablemente nos sentimos desahuciados y la nada misma, e inevitablemente la habitación se inunda de saladas lagrimas que se provocan entre ellas, y entonces se vuelven incontrolables.
Un camino de ida... por lo menos por ahora.
Y a falta de otros brazos, de otra piel, de otros ojos, de otras manos, de otra alma, uno intenta abrazarse, mirarse, sentirse, tocarse para reconfortarse por lo menos unos instantes.
Lo que estoy tratando de decir es que ...................................................
.............
.........
No se que mierda estoy tratando de decir, creo que nunca se que quiero decir, o por lo menos no lo logro.
Y así estoy yo... indescriptiblemente perdida, dolorida, acariciando la soledad, gritando en el silencio.
Y ahí estas vos... Y allí están ustedes... y acá estamos todos y el Show sigue!!! Dicen.
Y esperemos que de verdad mañana sea otro día.

miércoles, agosto 25

Todo, un sueño!

Justo ese momento. Exactamente esa situación cotidiana en la que uno se encuentra volando la frontera entre la realidad, lo tangible, y lo soñado, lo ilusorio, donde no existe techo alguno. Justo allí se entremezclan sensaciones, pensamientos, razonamientos, frustraciones, deseos, proyectos, fantasmas, sentimientos, problemas, fantasías, belleza, soluciones, horror y demás cosas de dos mundos invariablemente distantes, en lo normal.
Recostado sobre aquella almohada y en esa circunstancia se hallaba, al mismo tiempo, libre y preso de todo lo que conlleva su Ser.
Las imágenes lo comenzaron a invadir. Indistintas. Cargadas. Sin algún sentido claro.
Y de repente, su cara, desdibujada, fresca, soñada, terrenal... Y como si nada, sus manos, invisibles, tibias, guardianas, seductoras. Marcos realmente sentía su presencia junto a él, hasta en la misma almohada. Eso lo hacia sentirse colmado y liviano. Tal vez, un profundo suspiro dejó escapar sin percibirlo. Podía respirarla, sentirla en todo su cuerpo, como si no solo creyera tenerla con él, si no que también dentro de él, una unión que potenciaba sus sentidos a un nivel en lo absoluto experimentado.
Insistente, como pocas cosas, el consciente volvía a molestarlo, a jugar ese sucio papel de borrador.
Entonces, rápidamente de par en par sus ojos se abrían y lo sobresaltaba tan despiadada oscuridad. Intentaba razonar, en vano, tal juego de su mente. Y lo volvía a invadir esa extraña pero conocida sensación de hace mucho tiempo. En la cual se siente fuera de sí mismo , como si ni siquiera se perteneciera, donde el cuerpo esta raro, donde el alma pareciera querer huir a toda costa y revoloteara incansable dentro de la jaula. Donde lo que mas le aterra es sentir todo a su alrededor tan liviano como una pluma en vuelo y tan impropio como el agua en entre las manos. Incluso la angustia, por esas horas, quería hacerse presente.
Marcos luchaba por conciliar el tan deseado sueño. Faltaban a penas unas horas para que naturalmente la ciudad se iluminara y les diera un poco de calma a aquellos, que como a este hombre, la noche les juega un partido difícil de ganar.
El fastidio, la incertidumbre y el vacío ya lo tenían acorralado contra él mismo.
Buscaba posiciones físicas para ganarle a su mente, y ella lo llevaba de un lugar a otro sin darle lugar a objeciones. Finalmente, se dijo así mismo unas cuantas cosas para calmarse, ayudándose con la respiración.
Parecía que estaba dando resultado. Quería volver a esa ultima película proyectada por su mente, con las pocas fuerzas que ya tenia a esta altura, lo imploraba.
Situaciones como estas nos llevan a pensamientos que en otros momentos ni siquiera podríamos saborear. Pensó y se afirmó: que placentero, fluido y mas sencillo seria poder salir del tiempo común a todos. Vivir y experimentar determinadas situaciones fuera del tiempo, en un NO TIEMPO, un tiempo que exista pero que a la vez pase desapercibido. Un tiempo que exista solo para quien lo viva, y que después de vivido no queden conscientemente rastros de él, pero sí fresco e inmutable en el alma, para poder volver cuando se sienta necesario. Un tiempo que deja en movimiento absolutamente todo, pero que a la vez se posiciona mucho más alto que este y aparenta detenido, eterno, nulo pero es todo lo contrario. Un tiempo en el que por tener tales características, solo jueguen las almas a través de sus cuerpos, y se escuche el silencioso grito de las ganas y del fiel compromiso con uno mismo. Donde no haya obstáculos, reproches, palabras ajenas ni miradas inquisidoras. Solo el pleno, sencillo, honesto, libre y feliz disfrute de uno mismo en plenitud.
Plenitud. Plenitud. Plenitud ...
Observó por ultima vez (por esta noche) esa desdibujada cara que tanta paz le regalaba, sintió su tibieza, que rápidamente se le acomodo en todo su cuerpo y la seguridad lo abordó por completo. Y ahora sí, como si nada, entró en un sueño profundo, con un bosquejo de sonrisa eterna en sus labios.
En el momento en el que lo aturdió el sonido que alerta a las responsabilidades, Marcos juntos fuerzas, se estiró y estremeció de placer al abrir los ojos e iluminarse con tan hermosa realidad.

viernes, agosto 13

Ella, una montaña

Ella piensa que sabe
Sabe que piensa
Quizás demasiado
Cuando en realidad
Manifiesta la fluidez
Ella cree ser libre
El ser libre no se cree
Solo es un estado
Contrapuesto a los miedos
Que atacan su costado mas sincero
Ella es solo ella
Pero a la vez un mundo
De locos girando a su alrededor
Ella se siente ella
Pero a la vez la desvanece
Cada palabra de su vencedor
Sentirse una montaña de horror
Es tan real para ella
Como lo que ves vos
Así que amor
Al carajo con vos
Abrazala de una vez
Y sean uno los dos
Y si la está matando
Su juego de seducción
Es que ella no sabe
Cómo pedir amor
Y si la va matando
El sentirse inferior
Es que ella no sabe
Cómo mierda
Contar con vos
Ella confía en toda la energía
Menos la que crece en su interior
Ella cree en todo cuento
Contado al azar
Menos en el suyo
De original
Es que no puede ni pensar
En que algo bueno
Le está por pasar
Sentirse una montaña de horror
Es tan real para ella
Como lo que ves vos
Así que amor
Al carajo con vos
Abrazala de una vez
Y sean uno los dos
Y si la esta matando
Su juego de seducción
Es que ella no sabe
Cuan real es el amor
Y si la va matando
El sentirse inferior
Es que ella no sabe
Como mierda
Contar con vos

sábado, enero 30

Cuestiones... solo algunas

Me inquieta algo dentro, me está carcomiendo. La angustia y las lágrimas me acompañan.
Termino de ver una película, se las recomiendo enloquecidamente, Into the wild. Las imágenes en mi persona logran tocar lo más profundo.
Estoy exhausta. No comprendo exactamente el porqué todavía. Te tiran a la cara la mismísima vida, con nombre y apellido, la pura, clara, y simple VERDAD! La asquerosa realidad de uno mismo.
Mi cabeza no puede detenerse, esta alborotadamente cuestionadora y quisquillosa.
Todo se trata de unir. Y si, quizás, las últimas conversaciones y estas imágenes me quieran mostrar algo o quizás simplemente yo estoy deseosa de encontrar algo. Aunque todavía no descubramos exactamente que, ni siquiera la punta de la cuestión.
¿Qué es la vida? ¿Qué es lo que uno tiene que hacer con todo esto? ¿Hay alguna forma? ¿Las sociedades y las culturas así, lo son? ¿La familia lo es? ¿Cuáles son las correctas formas? ¿Quién lo dice? ¿Cuál es la verdadera VERDAD? ¿Cuán reales y fuertes son los lazos? ¿Cuánto hay de de real, natural y simple en mi vida? ¿Cuánto hay en la tuya? ¿Qué es lo que quiero en mi vida? ¿Qué quieres en la tuya? ¿Qué necesito esencialmente en mi vida? ¿Qué necesitas en la tuya? ¿Cuán necesario es estar solo? ¿Cuán necesario es tener un compañero? ¿Cuán malo es el miedo? ¿Solo basta con aparentar seguridad o hay que serlo totalmente? ¿Vos lo sos?
¿Y si mucho de lo que determinadas personas llaman utópico es lo real, la búsqueda, lo necesario, la esencia? ¿Y si hay otra forma, otra realidad, otra mirada, otra concepción?
¿Y si solo busco la tranquilidad, la paz, la conexión, la unión, la mayor energía, la plenitud, el amor supremo y sin límites, la verdad, la honestidad, la libertad de adentro, la supresión de la agresividad, de la ira, del dolor, del odio, de la envidia, de la bajeza, de la escala, de los mal intencionados….?
¿Cuán necesarios son los conflictos? ¿La vida sería tan aburrida sin ellos? ¿No nos moveríamos? ¿No activaríamos sin todo esto? ¿Sin el blanco no existiría el negro?
¿Hasta qué punto nos hacemos cargo de nuestra vida, de nuestros hermanos, de nuestra porción de tierra, de nuestro planeta, de nuestro universo? ¿Cuán consciente somos?
Creo que mi lucha interna por entender algo de todo esto no cesa. Saben que no se para donde ir, por donde comenzar, por donde echar a correr. Y quizás solo sea esto, y quizás tenga que seguir cuestionando infinitamente. Algo me dice que las respuestas llegan.
Quizás lo compartas, quizás solo me respetes o quizás ni eso. No importa. De cualquier forma nos tocamos, nos pinchamos, nos mantenemos despiertos.
Y finalmente, quizás, podamos entender que en cualquier dirección “La felicidad solo es verdadera cuando es compartida”.

(Releyendo…. Quizás no supe expresarme correctamente, es que solo salió y no puse filtro alguno, eso pasa cuando es tiempo de remolinos, se que de alguna forma me vas a sentir.)