Lo quiero, lo se
Pero lo quiero querer bien,
También lo se.
Necesito entienda
Estoy aprendiendo-me.
De nuevo pareciera estremecer,
Eso todavía no lo se,
O no lo quiero saber.
Y esta ahí
Indestructiblemente mirándome.
Creo sospechar
Ponemos lugares que no tienen porque estar
Ponemos sangre fuera de lugar
Negamos ganas que en la cara no se pueden callar.
No podemos ver los miedos
Que nos prohíben tocar.
No sabemos diferenciar
Las ganas de lo real.
Y siempre pienso que alguien lo afirma
Y será, será!
Lo quiero, lo se.
Lo quiero querer bien.
Quiero pensar
Que a la vuelta
Vendrá, vendrá,
La libertad!
Alma
Inoportuna
miércoles, noviembre 9
lunes, mayo 30
Inentendible.
Inentendible.
Lo mío, los otros para conmigo.
Lo periférico
Y lo céntrico.
Inentendible.
El desmoronamiento de algunos edificios.
Las ganas sin acción
Y al mismo momento
La ausencia total de ganas, de proyectos
De proyección.
Inentendible.
Las ausencias con cuerpo.
Las ausencias sin argumento.
Las ausencias del mudo silencio.
Inentedible.
Los extremos, los neutros.
Los medios siniestros.
Inentendible.
La pasión arrebatadora.
Y al momento, el terror/vacío.
Inentendible.
La barba, los lagos negros.
Los posicionamientos.
Los duros sueños.
La apacible realidad.
Lo que siento cuando lo pienso.
Lo contrario que siento cuando lo veo.
Lo individual, lo social,
Los pequeños mundos paupérrimos.
Inentendible.
Lo mío para vos, lo tuyo para mi,
Lo nuestro para ellos.
Lo mío, los otros para conmigo.
Lo periférico
Y lo céntrico.
Inentendible.
El desmoronamiento de algunos edificios.
Las ganas sin acción
Y al mismo momento
La ausencia total de ganas, de proyectos
De proyección.
Inentendible.
Las ausencias con cuerpo.
Las ausencias sin argumento.
Las ausencias del mudo silencio.
Inentedible.
Los extremos, los neutros.
Los medios siniestros.
Inentendible.
La pasión arrebatadora.
Y al momento, el terror/vacío.
Inentendible.
La barba, los lagos negros.
Los posicionamientos.
Los duros sueños.
La apacible realidad.
Lo que siento cuando lo pienso.
Lo contrario que siento cuando lo veo.
Lo individual, lo social,
Los pequeños mundos paupérrimos.
Inentendible.
Lo mío para vos, lo tuyo para mi,
Lo nuestro para ellos.
lunes, mayo 2
Error en la táctica o en la estrategia?
No lo vas a provocar, pero suspiraré.
No tendrás calor, igual me derretiré.
No lo vas a intentar, pero va a suceder.
No vas a vomitar, pero me vas a ensuciar.
Y no te descubrirás, pero no podré dejar de investigar.
No me vas a mirar el alma, pero la tocaras.
Nunca me vas regalar una de esas miradas, de todos modos
Te ojearé.
Ya sé, no vas a saltar, seguiré con los brazos abiertos.
Y ocuparé momentos de mis días con vos,
Por mas de que seas solo una brisa,
Tan solo, tan solo en mi imaginación.
Y me tragaré mis tequieros, como saliva espesa,
Con dificultad, y ni sospecharás.
Tengo claro que lo vas a hacer,
Cerquita y sin apuros,
Es que una vez se te cayó del bolsillo la partitura.
Y escuchando a Rodolfo repetir:
“Tendré que hacerte bien, tendrás que hacerme daño”
Llegaremos al orgasmo.
Y después te dormirás y no estarás
Y yo sabré que llego el día en el que no me necesitas
Y pese a todo y aunque me pese
Incondicional me voy a enterrar!
No tendrás calor, igual me derretiré.
No lo vas a intentar, pero va a suceder.
No vas a vomitar, pero me vas a ensuciar.
Y no te descubrirás, pero no podré dejar de investigar.
No me vas a mirar el alma, pero la tocaras.
Nunca me vas regalar una de esas miradas, de todos modos
Te ojearé.
Ya sé, no vas a saltar, seguiré con los brazos abiertos.
Y ocuparé momentos de mis días con vos,
Por mas de que seas solo una brisa,
Tan solo, tan solo en mi imaginación.
Y me tragaré mis tequieros, como saliva espesa,
Con dificultad, y ni sospecharás.
Tengo claro que lo vas a hacer,
Cerquita y sin apuros,
Es que una vez se te cayó del bolsillo la partitura.
Y escuchando a Rodolfo repetir:
“Tendré que hacerte bien, tendrás que hacerme daño”
Llegaremos al orgasmo.
Y después te dormirás y no estarás
Y yo sabré que llego el día en el que no me necesitas
Y pese a todo y aunque me pese
Incondicional me voy a enterrar!
miércoles, abril 27
Marcas
Salen con presión, a borbotones
Atormentadas, ni pensadas, presumidas.
Se quedan como moretones
Marcadas, lentamente dolorosas.
Lloran en los rincones
Silenciosas, acechantes.
Palabras que no se lleva el viento,
No se las lleva nada.
Atormentadas, ni pensadas, presumidas.
Se quedan como moretones
Marcadas, lentamente dolorosas.
Lloran en los rincones
Silenciosas, acechantes.
Palabras que no se lleva el viento,
No se las lleva nada.
sábado, abril 9
A mi entender...
Ama de casa: 10, felicitado! (me pueden contratar al 1569414013, sin cocina)
Hija: 8, con mal humores y casi sin palabras
Hermana: 8, muchos silencios, muchos mimos, mucha paciencia
Novia: cero a la izquierda
Amante: mm… se me olvido
Nieta: 9, con fastidios
Amiga: que significa?
Dueña de Spa: 10, con boberías
Consumidora: hincha pelotas
Empleada: 10, pero sindicalista parece ser
Mujer: 9, para mi espejo y mis ojos
Hombre: 7, aprobadísimo (error en los genes)
Vecina: perturbadora y curiosísima
Persona: NSNC
Promedio: Montaña de horror.
Hija: 8, con mal humores y casi sin palabras
Hermana: 8, muchos silencios, muchos mimos, mucha paciencia
Novia: cero a la izquierda
Amante: mm… se me olvido
Nieta: 9, con fastidios
Amiga: que significa?
Dueña de Spa: 10, con boberías
Consumidora: hincha pelotas
Empleada: 10, pero sindicalista parece ser
Mujer: 9, para mi espejo y mis ojos
Hombre: 7, aprobadísimo (error en los genes)
Vecina: perturbadora y curiosísima
Persona: NSNC
Promedio: Montaña de horror.
jueves, abril 7
lo mismo da...
Penetra el olor, el vaho inunda el ambiente.
Hay algo que se esta pudriendo.
Dolor de cabeza, genera.
Se siente la oscuridad, se ve la nada, se infecta todo lo que logre tocar.
Se percibe, por eso todos huyen.
Ya no se mira porque no existe, porque ya no hay.
Un cuerpo puede rozar cada rincón de la piel, puede sobarla, pero el frío no cambiará.
Millones de palabras cuelgan en el aire pero no hay ni un alma que quiera atraparlas.
Y el miedo los aterra y no quieren ni dejar pasar por sus cabezas la idea… pero vamos a ser claros. Ella ya esta muerta.
Hay algo que se esta pudriendo.
Dolor de cabeza, genera.
Se siente la oscuridad, se ve la nada, se infecta todo lo que logre tocar.
Se percibe, por eso todos huyen.
Ya no se mira porque no existe, porque ya no hay.
Un cuerpo puede rozar cada rincón de la piel, puede sobarla, pero el frío no cambiará.
Millones de palabras cuelgan en el aire pero no hay ni un alma que quiera atraparlas.
Y el miedo los aterra y no quieren ni dejar pasar por sus cabezas la idea… pero vamos a ser claros. Ella ya esta muerta.
domingo, marzo 13
Un Instante
Recuerdo la primera vez que hablamos de esto. Nos sucedía a los dos hacía ya algún tiempo, pero lo manteníamos en nuestro interior por una especie de miedo vergonzoso. Ahora pensándolo desde la distancia creo que evitábamos hablarlo para no tener que confirmarlo, para que no se afirme algo que no entendíamos ni siquiera en una pequeña porción. No logro recordarlo con claridad, es que todos mis recuerdos se me presentan algo mezclados, pesados y confundidos. Creo que fue la mayor demostración de confianza que tuvimos. Creo que fue el punto exacto en el que me di cuenta que te podía confesar absolutamente cualquier cosa, por mas horrorosa que la creyera. Creo que fue ahí cuando entendí exactamente que teníamos que seguir juntos.
Nos lo confesamos casi al mismo tiempo y con una sorpresa poco ocultable. Nos sentimos aliviados al poder compartirlo con alguien que de verdad nos comprendiera y no nos juzgara. Porque en algún sentido nos aterraba esa visión que comenzábamos a tener.
Pusimos el ejemplo con un árbol que estaba cerca de donde estábamos sentados, pero no estoy segura que en realidad haya sucedido.
Tiempo después, creo, empezaste terapia, no podías manejar la angustia que te causaba y te comprometía. No tardaste mucho y pudiste seguir. No volvimos a tocar el tema, por lo menos no como lo hicimos ese día, no se porque, pero para vos era mas seguro así.
Hoy, después de una eternidad, me siento en la cocina con una fuerza que me estruja el pecho, no me deja tragar saliva y mi cabeza recurre a lugares que nunca hubiera imaginado, y vos menos, vos entrarías en pánico si volvieras a ver mis ojos, creo que por eso lo evitas, porque sin saberlo ya lo sabes.
Y observo el cielo de colores pasteles, y la única terraza que puedo ver desde esta posición y todos esos materiales inservibles ahí arriba, como seguros de que deben estar ahí, y observo mi cocina y todo lo que hay en ella, también con una suerte de lugar indicado y me observo a mi en esta posición… y vuelvo a sentir lo mismo, la misma sensación, la misma angustia, esa que en su momento compartimos. Y me pregunto si a vos te seguirá pasando, si habrás encontrado algún tipo de respuesta.
Me acuerdo que por esos años me habías dado una solución: no darle importancia, no darle lugar, ignorarla para no darle el gusto de perturbarnos. Vos lo lograbas, o eso me dejabas ver. Y yo, hoy, que la deje instalarse, daría cualquier cosa por mirarte a los ojos, que me abraces y me recuerdes que todo va a estar bien. Que me repitas esas palabras aún sabiendo que después se me van a olvidar, que me asegures cosas que ni vos crees pero que nos hacen sentirnos más tranquilos. Que nos abracemos tan fuerte como solíamos hacer y que sin decir palabra aparezcan todas las respuestas y la paz, es que ando necesitando esa seguridad que me transmitías, que nada tan malo nos podía suceder, es que te ando necesitando… que por solo UN INSTANTE me bastaría!
Nos lo confesamos casi al mismo tiempo y con una sorpresa poco ocultable. Nos sentimos aliviados al poder compartirlo con alguien que de verdad nos comprendiera y no nos juzgara. Porque en algún sentido nos aterraba esa visión que comenzábamos a tener.
Pusimos el ejemplo con un árbol que estaba cerca de donde estábamos sentados, pero no estoy segura que en realidad haya sucedido.
Tiempo después, creo, empezaste terapia, no podías manejar la angustia que te causaba y te comprometía. No tardaste mucho y pudiste seguir. No volvimos a tocar el tema, por lo menos no como lo hicimos ese día, no se porque, pero para vos era mas seguro así.
Hoy, después de una eternidad, me siento en la cocina con una fuerza que me estruja el pecho, no me deja tragar saliva y mi cabeza recurre a lugares que nunca hubiera imaginado, y vos menos, vos entrarías en pánico si volvieras a ver mis ojos, creo que por eso lo evitas, porque sin saberlo ya lo sabes.
Y observo el cielo de colores pasteles, y la única terraza que puedo ver desde esta posición y todos esos materiales inservibles ahí arriba, como seguros de que deben estar ahí, y observo mi cocina y todo lo que hay en ella, también con una suerte de lugar indicado y me observo a mi en esta posición… y vuelvo a sentir lo mismo, la misma sensación, la misma angustia, esa que en su momento compartimos. Y me pregunto si a vos te seguirá pasando, si habrás encontrado algún tipo de respuesta.
Me acuerdo que por esos años me habías dado una solución: no darle importancia, no darle lugar, ignorarla para no darle el gusto de perturbarnos. Vos lo lograbas, o eso me dejabas ver. Y yo, hoy, que la deje instalarse, daría cualquier cosa por mirarte a los ojos, que me abraces y me recuerdes que todo va a estar bien. Que me repitas esas palabras aún sabiendo que después se me van a olvidar, que me asegures cosas que ni vos crees pero que nos hacen sentirnos más tranquilos. Que nos abracemos tan fuerte como solíamos hacer y que sin decir palabra aparezcan todas las respuestas y la paz, es que ando necesitando esa seguridad que me transmitías, que nada tan malo nos podía suceder, es que te ando necesitando… que por solo UN INSTANTE me bastaría!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)