domingo, septiembre 12

Aliviando...

Creo que hay días en los que deprimirse es la mejor opción. Siempre el estado de uno mismo es una elección. Me refiero a que hay días en los que parece resultar necesario hundirse hasta lo mas hondo, andar en la oscuridad, bien abajo, cabizbajo, con los ojos a punto de estallar y sin querer ver ya nada mas. Que esta bien despertarse sin querer hacerlo, entonces uno pasa el día como si seguiría dormido, pero esta despierto, entonces se vuelve una escalofriante pesadilla.
Y uno hace intentos en vano por sentirse un poco mejor, intenta encontrar la calma en cantidades enormes de chocolate, se prende un cigarrillo tras otro, buscando alguna respuesta en cada bocanada de humo... Y todo esto se hace acurrucado entre las sabanas, porque es el único lugar que nos brinda un poco de seguridad. Y cuando la calle esta en tinieblas, como para no incomodarnos, salimos en busca de mas chocolates y cigarros, porque sabemos que nos espera toda la noche, y ella sí que es aterradoramente asfixiante, y hay que esperarla con coraje pero preparados.
Volvemos casi corriendo a nuestra deprimente intimidad, no vaya a ser cosa, que alguna mirada nos termine de robar la dignidad.
Entonces, miramos el teléfono deseando que alguien haya supuesto esta situación o que simplemente nos haya pensado y haya actuado consecuentemente, pero NO, nunca sucede, porque funciona lamentablemente así.
Y como las ganas de todo se tomaron el día, los pensamientos mas absurdos llenan el tiempo, el maldito tiempo. Y ahí es cuando nos aflojamos aún mas y ya irrevocablemente nos sentimos desahuciados y la nada misma, e inevitablemente la habitación se inunda de saladas lagrimas que se provocan entre ellas, y entonces se vuelven incontrolables.
Un camino de ida... por lo menos por ahora.
Y a falta de otros brazos, de otra piel, de otros ojos, de otras manos, de otra alma, uno intenta abrazarse, mirarse, sentirse, tocarse para reconfortarse por lo menos unos instantes.
Lo que estoy tratando de decir es que ...................................................
.............
.........
No se que mierda estoy tratando de decir, creo que nunca se que quiero decir, o por lo menos no lo logro.
Y así estoy yo... indescriptiblemente perdida, dolorida, acariciando la soledad, gritando en el silencio.
Y ahí estas vos... Y allí están ustedes... y acá estamos todos y el Show sigue!!! Dicen.
Y esperemos que de verdad mañana sea otro día.