Lo quiero, lo se
Pero lo quiero querer bien,
También lo se.
Necesito entienda
Estoy aprendiendo-me.
De nuevo pareciera estremecer,
Eso todavía no lo se,
O no lo quiero saber.
Y esta ahí
Indestructiblemente mirándome.
Creo sospechar
Ponemos lugares que no tienen porque estar
Ponemos sangre fuera de lugar
Negamos ganas que en la cara no se pueden callar.
No podemos ver los miedos
Que nos prohíben tocar.
No sabemos diferenciar
Las ganas de lo real.
Y siempre pienso que alguien lo afirma
Y será, será!
Lo quiero, lo se.
Lo quiero querer bien.
Quiero pensar
Que a la vuelta
Vendrá, vendrá,
La libertad!
miércoles, noviembre 9
lunes, mayo 30
Inentendible.
Inentendible.
Lo mío, los otros para conmigo.
Lo periférico
Y lo céntrico.
Inentendible.
El desmoronamiento de algunos edificios.
Las ganas sin acción
Y al mismo momento
La ausencia total de ganas, de proyectos
De proyección.
Inentendible.
Las ausencias con cuerpo.
Las ausencias sin argumento.
Las ausencias del mudo silencio.
Inentedible.
Los extremos, los neutros.
Los medios siniestros.
Inentendible.
La pasión arrebatadora.
Y al momento, el terror/vacío.
Inentendible.
La barba, los lagos negros.
Los posicionamientos.
Los duros sueños.
La apacible realidad.
Lo que siento cuando lo pienso.
Lo contrario que siento cuando lo veo.
Lo individual, lo social,
Los pequeños mundos paupérrimos.
Inentendible.
Lo mío para vos, lo tuyo para mi,
Lo nuestro para ellos.
Lo mío, los otros para conmigo.
Lo periférico
Y lo céntrico.
Inentendible.
El desmoronamiento de algunos edificios.
Las ganas sin acción
Y al mismo momento
La ausencia total de ganas, de proyectos
De proyección.
Inentendible.
Las ausencias con cuerpo.
Las ausencias sin argumento.
Las ausencias del mudo silencio.
Inentedible.
Los extremos, los neutros.
Los medios siniestros.
Inentendible.
La pasión arrebatadora.
Y al momento, el terror/vacío.
Inentendible.
La barba, los lagos negros.
Los posicionamientos.
Los duros sueños.
La apacible realidad.
Lo que siento cuando lo pienso.
Lo contrario que siento cuando lo veo.
Lo individual, lo social,
Los pequeños mundos paupérrimos.
Inentendible.
Lo mío para vos, lo tuyo para mi,
Lo nuestro para ellos.
lunes, mayo 2
Error en la táctica o en la estrategia?
No lo vas a provocar, pero suspiraré.
No tendrás calor, igual me derretiré.
No lo vas a intentar, pero va a suceder.
No vas a vomitar, pero me vas a ensuciar.
Y no te descubrirás, pero no podré dejar de investigar.
No me vas a mirar el alma, pero la tocaras.
Nunca me vas regalar una de esas miradas, de todos modos
Te ojearé.
Ya sé, no vas a saltar, seguiré con los brazos abiertos.
Y ocuparé momentos de mis días con vos,
Por mas de que seas solo una brisa,
Tan solo, tan solo en mi imaginación.
Y me tragaré mis tequieros, como saliva espesa,
Con dificultad, y ni sospecharás.
Tengo claro que lo vas a hacer,
Cerquita y sin apuros,
Es que una vez se te cayó del bolsillo la partitura.
Y escuchando a Rodolfo repetir:
“Tendré que hacerte bien, tendrás que hacerme daño”
Llegaremos al orgasmo.
Y después te dormirás y no estarás
Y yo sabré que llego el día en el que no me necesitas
Y pese a todo y aunque me pese
Incondicional me voy a enterrar!
No tendrás calor, igual me derretiré.
No lo vas a intentar, pero va a suceder.
No vas a vomitar, pero me vas a ensuciar.
Y no te descubrirás, pero no podré dejar de investigar.
No me vas a mirar el alma, pero la tocaras.
Nunca me vas regalar una de esas miradas, de todos modos
Te ojearé.
Ya sé, no vas a saltar, seguiré con los brazos abiertos.
Y ocuparé momentos de mis días con vos,
Por mas de que seas solo una brisa,
Tan solo, tan solo en mi imaginación.
Y me tragaré mis tequieros, como saliva espesa,
Con dificultad, y ni sospecharás.
Tengo claro que lo vas a hacer,
Cerquita y sin apuros,
Es que una vez se te cayó del bolsillo la partitura.
Y escuchando a Rodolfo repetir:
“Tendré que hacerte bien, tendrás que hacerme daño”
Llegaremos al orgasmo.
Y después te dormirás y no estarás
Y yo sabré que llego el día en el que no me necesitas
Y pese a todo y aunque me pese
Incondicional me voy a enterrar!
miércoles, abril 27
Marcas
Salen con presión, a borbotones
Atormentadas, ni pensadas, presumidas.
Se quedan como moretones
Marcadas, lentamente dolorosas.
Lloran en los rincones
Silenciosas, acechantes.
Palabras que no se lleva el viento,
No se las lleva nada.
Atormentadas, ni pensadas, presumidas.
Se quedan como moretones
Marcadas, lentamente dolorosas.
Lloran en los rincones
Silenciosas, acechantes.
Palabras que no se lleva el viento,
No se las lleva nada.
sábado, abril 9
A mi entender...
Ama de casa: 10, felicitado! (me pueden contratar al 1569414013, sin cocina)
Hija: 8, con mal humores y casi sin palabras
Hermana: 8, muchos silencios, muchos mimos, mucha paciencia
Novia: cero a la izquierda
Amante: mm… se me olvido
Nieta: 9, con fastidios
Amiga: que significa?
Dueña de Spa: 10, con boberías
Consumidora: hincha pelotas
Empleada: 10, pero sindicalista parece ser
Mujer: 9, para mi espejo y mis ojos
Hombre: 7, aprobadísimo (error en los genes)
Vecina: perturbadora y curiosísima
Persona: NSNC
Promedio: Montaña de horror.
Hija: 8, con mal humores y casi sin palabras
Hermana: 8, muchos silencios, muchos mimos, mucha paciencia
Novia: cero a la izquierda
Amante: mm… se me olvido
Nieta: 9, con fastidios
Amiga: que significa?
Dueña de Spa: 10, con boberías
Consumidora: hincha pelotas
Empleada: 10, pero sindicalista parece ser
Mujer: 9, para mi espejo y mis ojos
Hombre: 7, aprobadísimo (error en los genes)
Vecina: perturbadora y curiosísima
Persona: NSNC
Promedio: Montaña de horror.
jueves, abril 7
lo mismo da...
Penetra el olor, el vaho inunda el ambiente.
Hay algo que se esta pudriendo.
Dolor de cabeza, genera.
Se siente la oscuridad, se ve la nada, se infecta todo lo que logre tocar.
Se percibe, por eso todos huyen.
Ya no se mira porque no existe, porque ya no hay.
Un cuerpo puede rozar cada rincón de la piel, puede sobarla, pero el frío no cambiará.
Millones de palabras cuelgan en el aire pero no hay ni un alma que quiera atraparlas.
Y el miedo los aterra y no quieren ni dejar pasar por sus cabezas la idea… pero vamos a ser claros. Ella ya esta muerta.
Hay algo que se esta pudriendo.
Dolor de cabeza, genera.
Se siente la oscuridad, se ve la nada, se infecta todo lo que logre tocar.
Se percibe, por eso todos huyen.
Ya no se mira porque no existe, porque ya no hay.
Un cuerpo puede rozar cada rincón de la piel, puede sobarla, pero el frío no cambiará.
Millones de palabras cuelgan en el aire pero no hay ni un alma que quiera atraparlas.
Y el miedo los aterra y no quieren ni dejar pasar por sus cabezas la idea… pero vamos a ser claros. Ella ya esta muerta.
domingo, marzo 13
Un Instante
Recuerdo la primera vez que hablamos de esto. Nos sucedía a los dos hacía ya algún tiempo, pero lo manteníamos en nuestro interior por una especie de miedo vergonzoso. Ahora pensándolo desde la distancia creo que evitábamos hablarlo para no tener que confirmarlo, para que no se afirme algo que no entendíamos ni siquiera en una pequeña porción. No logro recordarlo con claridad, es que todos mis recuerdos se me presentan algo mezclados, pesados y confundidos. Creo que fue la mayor demostración de confianza que tuvimos. Creo que fue el punto exacto en el que me di cuenta que te podía confesar absolutamente cualquier cosa, por mas horrorosa que la creyera. Creo que fue ahí cuando entendí exactamente que teníamos que seguir juntos.
Nos lo confesamos casi al mismo tiempo y con una sorpresa poco ocultable. Nos sentimos aliviados al poder compartirlo con alguien que de verdad nos comprendiera y no nos juzgara. Porque en algún sentido nos aterraba esa visión que comenzábamos a tener.
Pusimos el ejemplo con un árbol que estaba cerca de donde estábamos sentados, pero no estoy segura que en realidad haya sucedido.
Tiempo después, creo, empezaste terapia, no podías manejar la angustia que te causaba y te comprometía. No tardaste mucho y pudiste seguir. No volvimos a tocar el tema, por lo menos no como lo hicimos ese día, no se porque, pero para vos era mas seguro así.
Hoy, después de una eternidad, me siento en la cocina con una fuerza que me estruja el pecho, no me deja tragar saliva y mi cabeza recurre a lugares que nunca hubiera imaginado, y vos menos, vos entrarías en pánico si volvieras a ver mis ojos, creo que por eso lo evitas, porque sin saberlo ya lo sabes.
Y observo el cielo de colores pasteles, y la única terraza que puedo ver desde esta posición y todos esos materiales inservibles ahí arriba, como seguros de que deben estar ahí, y observo mi cocina y todo lo que hay en ella, también con una suerte de lugar indicado y me observo a mi en esta posición… y vuelvo a sentir lo mismo, la misma sensación, la misma angustia, esa que en su momento compartimos. Y me pregunto si a vos te seguirá pasando, si habrás encontrado algún tipo de respuesta.
Me acuerdo que por esos años me habías dado una solución: no darle importancia, no darle lugar, ignorarla para no darle el gusto de perturbarnos. Vos lo lograbas, o eso me dejabas ver. Y yo, hoy, que la deje instalarse, daría cualquier cosa por mirarte a los ojos, que me abraces y me recuerdes que todo va a estar bien. Que me repitas esas palabras aún sabiendo que después se me van a olvidar, que me asegures cosas que ni vos crees pero que nos hacen sentirnos más tranquilos. Que nos abracemos tan fuerte como solíamos hacer y que sin decir palabra aparezcan todas las respuestas y la paz, es que ando necesitando esa seguridad que me transmitías, que nada tan malo nos podía suceder, es que te ando necesitando… que por solo UN INSTANTE me bastaría!
Nos lo confesamos casi al mismo tiempo y con una sorpresa poco ocultable. Nos sentimos aliviados al poder compartirlo con alguien que de verdad nos comprendiera y no nos juzgara. Porque en algún sentido nos aterraba esa visión que comenzábamos a tener.
Pusimos el ejemplo con un árbol que estaba cerca de donde estábamos sentados, pero no estoy segura que en realidad haya sucedido.
Tiempo después, creo, empezaste terapia, no podías manejar la angustia que te causaba y te comprometía. No tardaste mucho y pudiste seguir. No volvimos a tocar el tema, por lo menos no como lo hicimos ese día, no se porque, pero para vos era mas seguro así.
Hoy, después de una eternidad, me siento en la cocina con una fuerza que me estruja el pecho, no me deja tragar saliva y mi cabeza recurre a lugares que nunca hubiera imaginado, y vos menos, vos entrarías en pánico si volvieras a ver mis ojos, creo que por eso lo evitas, porque sin saberlo ya lo sabes.
Y observo el cielo de colores pasteles, y la única terraza que puedo ver desde esta posición y todos esos materiales inservibles ahí arriba, como seguros de que deben estar ahí, y observo mi cocina y todo lo que hay en ella, también con una suerte de lugar indicado y me observo a mi en esta posición… y vuelvo a sentir lo mismo, la misma sensación, la misma angustia, esa que en su momento compartimos. Y me pregunto si a vos te seguirá pasando, si habrás encontrado algún tipo de respuesta.
Me acuerdo que por esos años me habías dado una solución: no darle importancia, no darle lugar, ignorarla para no darle el gusto de perturbarnos. Vos lo lograbas, o eso me dejabas ver. Y yo, hoy, que la deje instalarse, daría cualquier cosa por mirarte a los ojos, que me abraces y me recuerdes que todo va a estar bien. Que me repitas esas palabras aún sabiendo que después se me van a olvidar, que me asegures cosas que ni vos crees pero que nos hacen sentirnos más tranquilos. Que nos abracemos tan fuerte como solíamos hacer y que sin decir palabra aparezcan todas las respuestas y la paz, es que ando necesitando esa seguridad que me transmitías, que nada tan malo nos podía suceder, es que te ando necesitando… que por solo UN INSTANTE me bastaría!
sábado, febrero 5
Entregalmas
Viento. Aire. Fresco. Respirar suavemente y entre tanto respirar profundamente. Sentirlo. Le roza cada dedo de sus pies, sube dulcemente, pero decidido, por sus piernas. Las relaja y casi alborotado pero no brusco eleva su vestido, lo hace danzar, inflarse y volver a bajar. Y le gusta jugar con él, se repite la danza seguida de la quietud, sin tiempo, eterno. Es un juego de seducción. La recorre toda en el mismo instante. Por momentos es tan fresco y placentero que la hace estremecerse, erizarse y sus parpados a cada segundo se sienten mas pesados, incontrolables. Ya todo esta liviano, flojo, elevable. La despeina y no le molesta, deja que haga lo que quiera con ella, se entrega. Sentirlo en su nuca, en su cuello, escabulléndose por el vestido para acariciar su espalda de una forma que nadie nunca igualaría. Ya no hay pensamientos, se puede pintar todo de blanco, aunque más no sea por unos momentos. Le corre el flequillo, le acaricia la mejilla y finalmente, cumple su deseo, roza sus labios calidamente, ebullición de pasión y amor.
Se infla el pecho, se puede observar, sentir y percibir. No esta en la realidad, se encuentra en una especie de trance. Liviandad. Pluma. Vacío. Libertad. Plena. Repleta.
… Podría salir volando en cualquier momento. Sus ojos solo se pueden entreabrir y todo se torna luminosamente azul. Sigue insistiendo. Por momentos se detiene y le hace creer que el tiempo no existe. Silencio. Puede salir de ese cuerpo, lo siente tan claramente. Vuelve suave, muy suave y completamente irresistible para acompañarla. Para seguir acariciándola, absoluta, llegando a cada rincón, a lo más profundo. La envuelve y se deja amar. Es una forma de amor, lo siente. Disfruta tanto, la hace sentir tan viva, tan pura. Respira, el pecho se extiende salvajemente como queriendo alcanzar el cielo. Solo ella y él. Una danza apasionada. Entrega como pocas. Horas pasan y nada podría estar mal. Horas pasan y todo es cada vez mas sincero, más real, más desde el alma, más perfecto. Esta hundida, embebida, perdida, entregándose, dejándose llevar… tan simple y bella!!!
Por un momento, con mucho esfuerzo, levanta a penas sus parpados, observa el sol jugando a las escondidas, observa los colores y se le dibuja una mueca de sonrisa… piensa que el viento es mejor que un amante y se vuelve a entregar.
Se infla el pecho, se puede observar, sentir y percibir. No esta en la realidad, se encuentra en una especie de trance. Liviandad. Pluma. Vacío. Libertad. Plena. Repleta.
… Podría salir volando en cualquier momento. Sus ojos solo se pueden entreabrir y todo se torna luminosamente azul. Sigue insistiendo. Por momentos se detiene y le hace creer que el tiempo no existe. Silencio. Puede salir de ese cuerpo, lo siente tan claramente. Vuelve suave, muy suave y completamente irresistible para acompañarla. Para seguir acariciándola, absoluta, llegando a cada rincón, a lo más profundo. La envuelve y se deja amar. Es una forma de amor, lo siente. Disfruta tanto, la hace sentir tan viva, tan pura. Respira, el pecho se extiende salvajemente como queriendo alcanzar el cielo. Solo ella y él. Una danza apasionada. Entrega como pocas. Horas pasan y nada podría estar mal. Horas pasan y todo es cada vez mas sincero, más real, más desde el alma, más perfecto. Esta hundida, embebida, perdida, entregándose, dejándose llevar… tan simple y bella!!!
Por un momento, con mucho esfuerzo, levanta a penas sus parpados, observa el sol jugando a las escondidas, observa los colores y se le dibuja una mueca de sonrisa… piensa que el viento es mejor que un amante y se vuelve a entregar.
martes, enero 4
Mirarte en Colores
Venís y al rato te vas, lo haces siempre. Pero de todas formas estas todo el tiempo. En tan poco tiempo hicimos y vivimos tantas cosas que nadie lo creería. Por eso te lo cuento, porque estoy segura de que ni te enteraste. Ya fuimos a comer a la parrillita cerca de casa, que a mi me encanta y la pasamos increíble, se nos pasaron las horas sin darnos cuenta mientras nos adentrábamos un poco mas en el otro, la noche nos acompañaba perfectamente así que decidimos volver caminando a casa. Te sentí cómodo y contento. También la otra noche viniste a ver una peli a casa, estuvo buenísima, tanto que nos ocupo horas hablando de ella y su esencia... te quedaste dormido, te miré y te seguí, con el sol ya no estabas.
Ya nos fuimos de viaje, si! Nos fuimos y de verdad que estuvimos inesperados. Cerca y sencillo, pero desde el viaje no paramos de disfrutar. Me encanta escucharte, y que me cuentes. Me pierdo en la diversidad de tonos de tus ojos que ocultan tanto y a la vez lo dan todo. Cuando te miro así, que me pierdo ansiando descubrir, y no me doy cuenta del tiempo, me haces volver riéndote con una ternura que solo vos tenés, y te estas riendo de mi, me doy cuenta, pero no me importa.
Ya te conté de mis ilusorios proyectos, de mis ganas de, de mis fantasías, de mis horrores y mis pocos objetivos. Te conté algunas historias, algunas anécdotas, algunas cosas graciosas y otras muy tristes. Te pregunté infinidad de cosas. Y se que con muchas no te sentiste a gusto, que con otras te hice volar, que con otras te incomodé y con otras tantas te hice sentir pleno y esperanzado. Todo vale, es el juego.
El otro día me llamaste y me sorprendiste enormemente. No lo esperaba, y que lindo no esperarlo. Era temprano y dormía, pero no me importo, todo lo contrario. Habías imaginado un hermoso plan para hacer y lo querías compartir conmigo. Que bien me sentí, no te imaginas. Lo hicimos y superó nuestras expectativas. Creo que no te agradecí, así que Gracias!
No recuerdo muy bien cuando ni donde ni porque.... pero me miraste profundamente, como queriendo desnudarme pero sin sacarme la ropa y sí la piel, llevaste tu mano hacia mi cara, la detuviste muy suavemente entre mi cuello y mi mejilla, suave pero con firmeza, una firmeza que me hizo sentir protegida para siempre y me hizo respirar tan profundo que se me infló el pecho y te diste cuenta y te gusto, estábamos teniendo una conversación sin palabras y nos sentíamos cómodos, nunca dejaste de mirarme de esa forma. Me sentía ansiosa, no podía esquivar tu mirada, estábamos como paralizados, y muy lentamente me hiciste sentir tu sabor. Un sabor que me llenó, un sabor que me estalló, un sabor dulce, de lo mas dulce pero con un deje ácido que traías de antes, me di cuenta enseguida.
Ahora miro por la ventana, el cielo esta espumoso y de lo mas blanco, y me quedo mirando, pensando. Estoy sentada en el sillón bajito, ese que te conté que quiero tapizar, y mi cabeza se va, no se muy bien por donde, pero no quiere estar quieta. Y apareces, y me vienen esas ganas, esa sensación tan indescriptible que me encantaría contarte pero no lo logro. Me gustaría saber donde estas, que estas haciendo, me gustaría saber si aparezco por ahí, si me llevas y me dejas ir. Me gustaría saberte, me gustaría que me sorprendas, me gustaría mirarte y saber que estas bien, me gustaría escuchar tu voz y sentirte cerca. Me gustaría que no me gustaras tanto, evidentemente.
Y pienso que hay cosas que la gente intenta explicar y darle una razón de ser, yo los escucho, no hay motivos para no hacerlo, pero la verdad te digo, ninguna explicación me deja conforme y satisfecha, no creo del todo en las cosas que me aseguran, y tampoco quiero perturbarme tratando de buscarle una respuesta. Te cuento, una vez una persona que me enseño mucho, mucho en poco tiempo y muy sorpresivamente, me dijo que no hay verdades absolutas y que no hay respuesta para todo, para casi nada. Entonces para qué buscarle una definición, una respuesta, una argumentación a esto, me sucede, me esta ocurriendo, y aunque intente manejarlo, visiblemente no lo estoy logrando, entonces concluyo en que quizás lo mas sano sea dejarlo ser y ver que pasa, porque como bien dijimos la otra vez, nunca se sabe.
Me fui por las ramas, ya sabrás que me sucede todo el tiempo. Hace unos días discutimos por vez primera, no me gustó, todavía no puedo encontrar el motivo de tremenda discusión. Estabas muy enojado, no recuerdo que dije o hice para que te pongas así, fue un cambio repentino de tu estado. Fuiste muy duro y agresivo con las cosas que dejaste salir y que apuntaban directamente a mi, a mi parte mas vulnerable. Peor te pusiste cuando no pude seguir controlando la angustia. Decidí irme porque me pareció lo mejor de verdad, sentí que estabas hablando desde otra situación, desde el pasado y que no me merecía eso. ¿No fue mejor cuando pudimos charlarlo estando mas tranquilos y sin tantas cosas negativas a flor de piel? No estoy enojada, quizás un poco triste, se que no voy a descifrarte, no se si quiero tampoco, pero sí me gustaría que entiendas que puedo acompañarte desde otro lugar y que no estaría mal probar.
Todo eso pasó rápidamente y volvimos a pasar buenos momentos. Igual todo es parte y todo suma, y todo hace que las cosas sean completas.
Me hiciste sentir mejor, aquella vez, cuando me hiciste ver que puedo hacer todo lo que yo quiera con mi vida. Uno necesita empujones, yo mas que nadie, y vos supiste darlo.
Disfruto tanto de tus cosas, de tus miserias, de tus alegrías, de tus logros, de tus historias, de tus tristezas, de tus vuelos, de tus chistes, de tus manos, de tu sonrisa, de tus fascinaciones, de tu música, de todo y cada cosa que me vas regalando muy de a poco.
Hace unas noches, no lo habíamos pensado, pero estábamos bien, habíamos charlado lindo rato de bellas cosas, nos habíamos entendido casi sin palabras, y sentí que los dos nos sentíamos plenos y con la misma energía. Y quiero confesarte, aunque creo que ya lo hice en ese mismo momento, que después de mucho andar, volví a sentir que hice el amor, que lo hicimos; y fue maravilloso. No dejamos de mirarnos un segundo, no dejamos de sentirnos ni un solo instante, piel con piel, calor con calor, sensación mas sensación, fue un estallido de colores, estoy casi segura que vos también pudiste verlos, pudiste??!! Te regale una parte de mi, lo elegí, y estoy contenta con eso, espero te haya llegado. De nuevo, con el sol te habías ido...
Te tengo que contar otra cosa también, importante por lo menos para mi, es algo muy raro, quizás me puedas ayudar a entenderlo mejor. Hace unos días atrás, no recuerdo muy bien el día exacto, estábamos caminando por un lugar lindo, muy lindo. Estabas sonriendo eternamente, y contagiabas mis labios. En realidad no estoy segura si estábamos caminando, pero íbamos. Solo sabia que estabas ahí conmigo, al ladito, por el calor de tu mano sobre la mía y por tu aroma que me llegaba como suave e intensa brisa en la mañana. La sensación era mas que placentera, me sentía mas allá de todo, fuera del tiempo conocido, como en otro plano. Quise verte para percibir si estabas pasándola igual que yo. Giré mi cara para donde sentía el calor de tu mano. Y me asusté o me sorprendí o no entendí... no eras completamente vos, yo sabia que eras vos, pero no era tu cara tal como yo la conozco y no estabas vestido igual que como soles hacer, y tenías otra sonrisa, no esa que a mi me fascina y con la que me compras, y tampoco era tu voz, ni siquiera me fruncías el seño tan hermosamente como solo vos lo haces; eras pero sin serlo... lo estuve pensando y ya te contaré por donde divagué... ya se lo que me vas a decir, que estoy loca, que estas cosas son de alguien que no está en sus cabales, que el desequilibrio me afectó en lo peor, que por qué no me fijo en la idea de empezar terapia, que vos no queres saber nada con alguien así, y mucho mas de eso. A mi no me importa, siento que podríamos hacernos muy bien y eso lo pongo en primer lugar. ¡¿Qué podríamos hacernos bien?! No se ya de que estoy hablando...
Por el momento, lo mejor que puedo hacer, o eso creo, es seguir entregándome a vos en sueños. Porque siento la necesidad de disfrutarte y conocerte, y aunque no seas vos, sos alguien parecido a eso. Y todos buscamos alguien que nos haga bien. Así que allí te espero, en mi mundo de sueños, voy a tu encuentro, esperame con la mano en el pecho!
Ya nos fuimos de viaje, si! Nos fuimos y de verdad que estuvimos inesperados. Cerca y sencillo, pero desde el viaje no paramos de disfrutar. Me encanta escucharte, y que me cuentes. Me pierdo en la diversidad de tonos de tus ojos que ocultan tanto y a la vez lo dan todo. Cuando te miro así, que me pierdo ansiando descubrir, y no me doy cuenta del tiempo, me haces volver riéndote con una ternura que solo vos tenés, y te estas riendo de mi, me doy cuenta, pero no me importa.
Ya te conté de mis ilusorios proyectos, de mis ganas de, de mis fantasías, de mis horrores y mis pocos objetivos. Te conté algunas historias, algunas anécdotas, algunas cosas graciosas y otras muy tristes. Te pregunté infinidad de cosas. Y se que con muchas no te sentiste a gusto, que con otras te hice volar, que con otras te incomodé y con otras tantas te hice sentir pleno y esperanzado. Todo vale, es el juego.
El otro día me llamaste y me sorprendiste enormemente. No lo esperaba, y que lindo no esperarlo. Era temprano y dormía, pero no me importo, todo lo contrario. Habías imaginado un hermoso plan para hacer y lo querías compartir conmigo. Que bien me sentí, no te imaginas. Lo hicimos y superó nuestras expectativas. Creo que no te agradecí, así que Gracias!
No recuerdo muy bien cuando ni donde ni porque.... pero me miraste profundamente, como queriendo desnudarme pero sin sacarme la ropa y sí la piel, llevaste tu mano hacia mi cara, la detuviste muy suavemente entre mi cuello y mi mejilla, suave pero con firmeza, una firmeza que me hizo sentir protegida para siempre y me hizo respirar tan profundo que se me infló el pecho y te diste cuenta y te gusto, estábamos teniendo una conversación sin palabras y nos sentíamos cómodos, nunca dejaste de mirarme de esa forma. Me sentía ansiosa, no podía esquivar tu mirada, estábamos como paralizados, y muy lentamente me hiciste sentir tu sabor. Un sabor que me llenó, un sabor que me estalló, un sabor dulce, de lo mas dulce pero con un deje ácido que traías de antes, me di cuenta enseguida.
Ahora miro por la ventana, el cielo esta espumoso y de lo mas blanco, y me quedo mirando, pensando. Estoy sentada en el sillón bajito, ese que te conté que quiero tapizar, y mi cabeza se va, no se muy bien por donde, pero no quiere estar quieta. Y apareces, y me vienen esas ganas, esa sensación tan indescriptible que me encantaría contarte pero no lo logro. Me gustaría saber donde estas, que estas haciendo, me gustaría saber si aparezco por ahí, si me llevas y me dejas ir. Me gustaría saberte, me gustaría que me sorprendas, me gustaría mirarte y saber que estas bien, me gustaría escuchar tu voz y sentirte cerca. Me gustaría que no me gustaras tanto, evidentemente.
Y pienso que hay cosas que la gente intenta explicar y darle una razón de ser, yo los escucho, no hay motivos para no hacerlo, pero la verdad te digo, ninguna explicación me deja conforme y satisfecha, no creo del todo en las cosas que me aseguran, y tampoco quiero perturbarme tratando de buscarle una respuesta. Te cuento, una vez una persona que me enseño mucho, mucho en poco tiempo y muy sorpresivamente, me dijo que no hay verdades absolutas y que no hay respuesta para todo, para casi nada. Entonces para qué buscarle una definición, una respuesta, una argumentación a esto, me sucede, me esta ocurriendo, y aunque intente manejarlo, visiblemente no lo estoy logrando, entonces concluyo en que quizás lo mas sano sea dejarlo ser y ver que pasa, porque como bien dijimos la otra vez, nunca se sabe.
Me fui por las ramas, ya sabrás que me sucede todo el tiempo. Hace unos días discutimos por vez primera, no me gustó, todavía no puedo encontrar el motivo de tremenda discusión. Estabas muy enojado, no recuerdo que dije o hice para que te pongas así, fue un cambio repentino de tu estado. Fuiste muy duro y agresivo con las cosas que dejaste salir y que apuntaban directamente a mi, a mi parte mas vulnerable. Peor te pusiste cuando no pude seguir controlando la angustia. Decidí irme porque me pareció lo mejor de verdad, sentí que estabas hablando desde otra situación, desde el pasado y que no me merecía eso. ¿No fue mejor cuando pudimos charlarlo estando mas tranquilos y sin tantas cosas negativas a flor de piel? No estoy enojada, quizás un poco triste, se que no voy a descifrarte, no se si quiero tampoco, pero sí me gustaría que entiendas que puedo acompañarte desde otro lugar y que no estaría mal probar.
Todo eso pasó rápidamente y volvimos a pasar buenos momentos. Igual todo es parte y todo suma, y todo hace que las cosas sean completas.
Me hiciste sentir mejor, aquella vez, cuando me hiciste ver que puedo hacer todo lo que yo quiera con mi vida. Uno necesita empujones, yo mas que nadie, y vos supiste darlo.
Disfruto tanto de tus cosas, de tus miserias, de tus alegrías, de tus logros, de tus historias, de tus tristezas, de tus vuelos, de tus chistes, de tus manos, de tu sonrisa, de tus fascinaciones, de tu música, de todo y cada cosa que me vas regalando muy de a poco.
Hace unas noches, no lo habíamos pensado, pero estábamos bien, habíamos charlado lindo rato de bellas cosas, nos habíamos entendido casi sin palabras, y sentí que los dos nos sentíamos plenos y con la misma energía. Y quiero confesarte, aunque creo que ya lo hice en ese mismo momento, que después de mucho andar, volví a sentir que hice el amor, que lo hicimos; y fue maravilloso. No dejamos de mirarnos un segundo, no dejamos de sentirnos ni un solo instante, piel con piel, calor con calor, sensación mas sensación, fue un estallido de colores, estoy casi segura que vos también pudiste verlos, pudiste??!! Te regale una parte de mi, lo elegí, y estoy contenta con eso, espero te haya llegado. De nuevo, con el sol te habías ido...
Te tengo que contar otra cosa también, importante por lo menos para mi, es algo muy raro, quizás me puedas ayudar a entenderlo mejor. Hace unos días atrás, no recuerdo muy bien el día exacto, estábamos caminando por un lugar lindo, muy lindo. Estabas sonriendo eternamente, y contagiabas mis labios. En realidad no estoy segura si estábamos caminando, pero íbamos. Solo sabia que estabas ahí conmigo, al ladito, por el calor de tu mano sobre la mía y por tu aroma que me llegaba como suave e intensa brisa en la mañana. La sensación era mas que placentera, me sentía mas allá de todo, fuera del tiempo conocido, como en otro plano. Quise verte para percibir si estabas pasándola igual que yo. Giré mi cara para donde sentía el calor de tu mano. Y me asusté o me sorprendí o no entendí... no eras completamente vos, yo sabia que eras vos, pero no era tu cara tal como yo la conozco y no estabas vestido igual que como soles hacer, y tenías otra sonrisa, no esa que a mi me fascina y con la que me compras, y tampoco era tu voz, ni siquiera me fruncías el seño tan hermosamente como solo vos lo haces; eras pero sin serlo... lo estuve pensando y ya te contaré por donde divagué... ya se lo que me vas a decir, que estoy loca, que estas cosas son de alguien que no está en sus cabales, que el desequilibrio me afectó en lo peor, que por qué no me fijo en la idea de empezar terapia, que vos no queres saber nada con alguien así, y mucho mas de eso. A mi no me importa, siento que podríamos hacernos muy bien y eso lo pongo en primer lugar. ¡¿Qué podríamos hacernos bien?! No se ya de que estoy hablando...
Por el momento, lo mejor que puedo hacer, o eso creo, es seguir entregándome a vos en sueños. Porque siento la necesidad de disfrutarte y conocerte, y aunque no seas vos, sos alguien parecido a eso. Y todos buscamos alguien que nos haga bien. Así que allí te espero, en mi mundo de sueños, voy a tu encuentro, esperame con la mano en el pecho!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)