Penetra el olor, el vaho inunda el ambiente.
Hay algo que se esta pudriendo.
Dolor de cabeza, genera.
Se siente la oscuridad, se ve la nada, se infecta todo lo que logre tocar.
Se percibe, por eso todos huyen.
Ya no se mira porque no existe, porque ya no hay.
Un cuerpo puede rozar cada rincón de la piel, puede sobarla, pero el frío no cambiará.
Millones de palabras cuelgan en el aire pero no hay ni un alma que quiera atraparlas.
Y el miedo los aterra y no quieren ni dejar pasar por sus cabezas la idea… pero vamos a ser claros. Ella ya esta muerta.
1 comentario:
nunca nada da lo mismo, en el fondo sabemos que nada da lo mismo. Sólo aveces, resulta confortable la idea, pero en las infinitas bifurcaciones que van tomando nuestros caminos, en cada elección, existe una voluntad de ir a un lado o a otro, y no es casual ni inocuo.
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